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Verano arqueológico 2005
Por Diana Dimitrova
El verano arqueológico 2005 en Bulgaria promete resultar de éxitos extraordinarios. Uno de los sitios que centra la atención de los arqueólogos durante el año en curso es el santuario del mítico Orfeo en las afueras del pueblo de Tatul, en la porción oriental del Monte Ródope. A estudiarlo y también a explorar el asentamiento rupestre tracio de Perpericón, en la misma montaña, se ha dedicado un equipo de destacados arqueólogos e historiadores dirigido por el profesor Nikolay Ovcharov a quien se ha dado en llamar El Indiana Jones búlgaro: “Las excavaciones del santuario en las inmediaciones del pueblo de Tatul han resultado sumamente fructíferas, dice el profesor. No obstante, no se van a cumplir los planes que teníamos de concluir las exploraciones este año. Es que hasta el momento hemos bajado a más de seis metros en la capa cultural de este santuario y no dejan de aparecer nuevos y nuevos hallazgos. Se trata, en realidad del primer templo tracio sobre la superficie de la tierra descubierto por arqueólogos búlgaros. En el interior del santuario se ha conservado una capa cultural de espesor de casi tres metros. Ya hemos excavado casi la mitad de ésta y hemos descubierto más de 30 aras de arcilla en y alrededores de los cuales se encontraban depositadas diferentes dádivas, vasijas, cetros de sacerdotales, ruedas del” carro celeste” del dios Apolo. Todos estos objetos llevan excelentes dibujos y efigies de deidades y de escenas de ritos .Los objetos hallados se remontan a la tardía Edad de Bronce, siglos 18 a 11 antes de Cristo. Al lado de los objetos de cerámica hay bastantes objetos de metal, siempre de la misma época, básicamente cuchillos y agujas. Hemos descubierto también un fragmento de oro de una máscara, parecida a la de Agamenón encontrada en Micenas, Grecia. Al lado de los objetos hemos encontrado gran número de huesos de animales que los videntes utilizaban para hacer sus augurios”. Otro hallazgo interesante, que comprendía tres estatuillas de bronce de deidades, llegó a formar parte de la colección de objetos de Tatul y Perpericón, gracias al donativo que hicieron unos empresarios búlgaros. Con recursos ofrecidos por el director ejecutivo de la empresa búlgaro-sueca “Plena”, señor Nikolay Kolev, se compraron esas estatuillas a coleccionistas particulares y luego fueron donadas al museo arqueológico provincial de la ciudad de Kardzhali. ¿Qué representan estas estatuillas y qué información traen? El profesor Ovcharov explica: “La de mayor tamaño es de Orfeo quien aparece de pie recostado en una lira. Fue muy interesante determinar el objeto que Orfeo sostiene en su diestra. Nuestros expertos suponen que se trata de un objeto similar a la púa para tocar una guitarra moderna, si bien de tamaño un tanto mayor y que serviría para tocar las cuerdas de una lira. Esto ha vuelto a demostrar que la estatuilla es de Orfeo, de ese gran músico, cantor y augur, este mediador entre los dioses y los humanos. Todas y cada una de las tres estatuillas se remontan al siglo II antes de Cristo, o sea a la época romana. La otra estatuilla, del dios del vino Dionisos lo presenta con sus atributos característicos: envuelto en un cuero de venado, con una corona de flores en la cabeza y sujetando una vasija para tomar vino. La tercera estatuilla es del dios Apolo, el Dios del Sol. Antaño se hacían composiciones completas de tales estatuillas que conformaban una especie de altares ante los cuales se ejecutaban diferentes ritos. Así que no es de extrañar que se han descubierto las estatuillas en proximidad a los dos importantes santuarios: el del templo de Dionisos, en Perpericón, y el del buscado santuario de Orfeo, en las afueras del pueblo de Tatul”.
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