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DE DOMINGO A DOMINGO
10 de abril de 2005
Atanás Tzenov
En la semana transcurrida el gabinete tomó definitivamente la decisión de que cerca de Belene empezara la construcción de la segunda en Bulgaria central eléctrica atómica, con dos reactores de una potencia de 1000 megavatios cada uno. La inversión es valorada en 2 400 millones de euros. La construcción será iniciada en 2006 cuando deberán ser cerrados anticipadamente a insistencia de la UE los bloques 3 y 4 de la central eléctrica nuclear de Kozloduy. Se prevé que el primer reactor de Belene empiece a funcionar en 2011 y de aquí a un mes se celebrará la licitación para el realizador del proyecto. El gobierno tomó asimismo otra decisión importante para la economía búlgara. La compañía danesa Copenhaguen airports será el concesionario de los aeropuertos civiles en las ciudades marítimas de Varna y Burgas. La compañía invertirá 526 millones de euros en los próximos 35 años y antes de 2008 construirá nuevas terminales de viajeros en ambos aeropuertos. El jueves el parlamento búlgaro aprobó una declaración con motivo del primer aniversario de la adhesión del país a la OTAN. Se señala en el documento que Bulgaria está decidida a dar su aporte al desarrollo de la asociación estratégica entre la OTAN y la UE con el fin de realizar acciones conjuntas eficientes en asuntos de la seguridad global. El martes el Servicio Nacional de Instrucción declaró que oficialmente que en los archivos de los servicios especiales búlgaros no hay pruebas de una participación de éstas en el atentado contra el papa Juan Pablo II, perpetrado en 1981. Últimamente en Italia hubo varias publicaciones y declaraciones, algunas de políticos, acerca de la existencia de documentos que probarían la participación de ciudadanos búlgaros en el atentado, llevado a cabo por Mohmed Ali Agda. El Servicio Nacional de Instrucción recuerda que en 1982 y 1991 fueron categóricamente refutadas las afirmaciones de Agda acerca de una supuesta pista búlgara en el conato de asesinato al papa. Y finalmente el fallecimiento del papa Juan Pablo II, los ritos en el Vaticano y el entierro del Santo Padre el viernes fueron uno de los acentos de la semana también en Bulgaria. Políticos y estadistas ortodoxos y católicos, musulmanes y judíos recordaron y honraron la obra del papa eslavo que con su misión en la tierra estimuló la esperanza de un mundo mejor. (De los Programas en español de Radio Bulgaria)
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