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2004, AÑO DE LOS PELÍCANOS EN BULGARIA
Maria Pachkova
2004 ha sido declarado por la sociedad protectora de las Aves AÑO DE LOS PELÍCANOS. Este invierno los ecologistas y protectores de la naturaleza establecieron que la populación de la colonia del pelícano crespo, amenazado por la extinción en todo el mundo, registra su máximo nivel de los últimos 8 años. Esta es una magnífica noticia. En marzo en Bulgaria fueron empollados los primeros críos del pelícano crespo para este año, en la reserva biosférica del lago de Srebarna, en proximidad a la ciudad de Silistra, a orillas del río Danubio. Allí anidan una media de 80 parejas de esta rara especie. La localidad es única por encontrarse en la más importante vía migratoria de las aves migratorias entre el norte de Europa y Africa Central. Desde 1983 la reserva se encuentra incluida en la lista del acervo cultural y los sitios naturales de especial interés, de la UNESCO. Allí se encuentra la única colonia permanente en Bulgaria de pelícanos crespos, que resulta ser una de las más importantes de Europa. En el Viejo Continente anidan más de mil parejas de pelícanos crespos, que se concentran sobre todo en la península Balcánica y Rusia. Este año, sin embargo, los estudiosos de las aves registraron también un significativo número de pelícanos que migraron a Bulgaria en la temporada de invierno. Nos da algunos detalles a este respecto Irina Kostadinova, experto de la Sociedad Búlgara de Protección de las Aves. ¨Este año hemos detectado un número récord de pelícanos crespos durante el tradicional censo de las aves migratorias en la temporada de invierno. En las zonas húmedas de la localidad de Burgás, en el litoral búlgaro del Mar Negro, han sido registradas cerca de 800 de estas aves raras. Otra parte importante de la populación de pelícanos crespos que pasa el invierno en Bulgaria, se concentra en los lagos a lo largo del río Danubio.¨ El censo realizado este invierno de las aves acuáticas en Bulgaria ha evidenciado, sin embargo, algunas tendencias negativas que preocupan la Sociedad Búlgara de protección de las Aves ¨Las tendencias sostenidas en la mayoría de las aves acuáticas son a la reducción de su número, expresa el presidente de la Sociedad, Boris Barov. Es alentador el que algunas de las especies más amenazadas, a las que se dedican atenciones especiales, como es el pelícano crespo, aumentan sus colonias. Lo que nos preocupa no es derivado de la situación de las aves más raras, sino de la disminución del número de las aves acuáticas comunes y corrientes, indicativa de la situación global del medio ambiente.¨ ¨Si las especies no protegidas reaccionan negativamente al entorno, esto significa que existe algún problema. Debemos localizarlo en su habitat, agrega el sr. Barov. Este año fue impresionante la total ausencia de pequeños cormoranes que pasasen el invierno a lo largo del Danubio. Y la presencia o ausencia de estas aves es un buen indicador de que se ha mantenido la vegetación ribereña y que hay suficientes reservas de peces y pequeños organismos invertebrados para su alimentación. Los amantes de la naturaleza de la Sociedad Búlgara de protección de las Aves han registrado otra tendencia alarmante: a la tala de los bosques ribereños. Se van talando álamos seculares, que luego son sustituidas por especies de árboles impropios e inadecuados para estas zonas, lo cual podría generar cambios en toda la fauna de las zonas húmedas.
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